Star Trek: Discovery - Temporada 4

Star Trek: Discovery 4 y sus respectivos textos originales.

 


 

DISCO 4x01 - Reseña Rebañada


Hace media semana, estaba yo en Netflix mirando a ver si anunciaban ya la 4ª temporada de Star Trek: Discovery. Y en cuanto miré a otro lado, la serie había desaparecido.

Resulta que hay una nueva plataforma que se llama Paramount Plus. En España no existe, pero tiene poderes cronológicos para exigirte membresía un año antes de existir. O sea, no hay modo legal de ver Discovery si no vives en Norteamérica. Esto coloca la serie en la misma situación que la franquicia Kamen Rider. Si tú quieres ver Ultraman, Tsuburaya Pro. tiene un canal de Youtube para ver gratis sus principales producciones. Pero si quieres ver Kamen Rider, o vigilas los grupos de subtitulaje amateur, o te vas a Japón todos los fines de semana. Toei no tiene interés en exportar Kamen Rider, y Paramount no tiene interés en Star Trek, punto. Para ellos, no es más que un rehén para extorsionar a los fanáticos.

Después de acabada la 2ª temporada de Lower Decks, yo no he estado viendo Prodigy, así que llevaba un mes atento al estreno de Discovery 4. Y de repente, me ponen ante un dilema moral: ¿veo la serie como lo haría Don Quijote de la Mancha, o veo la serie como lo haría Lázaro de Tormes?

Llegué a considerar esperarme a verla cuando nos la echen a los puercos, pero luego pensé: «Ah, pero a todo esto... ¿me voy a suscribir a Paramount Plus? ¿Me voy a suscribir a los que nos mantuvieron en la ignorancia hasta el último instante? No, ¿no? ¡No! ¡Ah, bueno, entonces dilema resuelto! Si de todas formas no iban a ver un céntimo, mejor lo veo ahora!»

¡Fíjate cuánto dilema moral y todavía no he empezado con el episodio!


Como supuse al final de la 3ª temporada, la 4ª es una mejora. ¡Aunque sólo sea por el primer capítulo, no lo sé todavía! Continúa lo mejor que ya tenía y prosigue en una dirección bastante agradable.

Hablando de direcciones, Olatunde Osunsanmi muestra que no necesita causar una crisis epiléptica a nadie para ser buen director. Y el guion está más pulido que nunca. Todas las secuencias tienen su trasfondo. Puedes ver el episodio como un espectáculo lleno de efectos visuales y acción, y también te dan material para un debate filosófico. Y se agradece.


El centro de la trama es pasar por una prueba. O no.

En el prólogo, Michael pasa una prueba como representante de la filosofía de la Federación. Posteriormente, Michael no pasa la prueba como representante de la filosofía de la Flota Estelar.

Otra forma de nombrar el tema central sería decir: «El equilibrio es posible». Gracias a este equilibrio, la Flota Estelar vuelve a ejercer la exploración científica. ¡Mira al pobre Stamets, asintiendo! ¡Han tenido que pasar mil años para que Stamets pueda explorar científicamente!


No voy a comentar la trama trágica de Book, porque la veo como un puro avance para la semana que viene. Aparentemente, sus secuencias plantan el hilo narrativo del posible arco argumental de este año. Hoy me centraré en «Kobayashi Maru».

Es significativo que este episodio de arranque se llame como la prueba del escenario invencible. Después de una misión de rescate que pudo matar a toda la tripulación de la Discovery, la presidenta Rillak dice que Burnham no está preparada para ser una buena capitana. Necesita «la voluntad de aceptar todos los resultados posibles de una decisión de mando y la habilidad de tomar igualmente una decisión difícil».

Burnham lleva toda la serie teniendo siempre la razón, como si alguien le pasase los guiones. Y cuando un superior le ordena algo que no entiende, desobedece. Siempre se salió con la suya. ¡Pero ha dado con la horma de su zapato! En la 4ª temporada, Burnham se va a tener que enfrentar a una inteligencia cardasiana. Ya no es suficiente con apostar la vida de cientos de personas para salvar a dos amigas.

Tener la razón es irrelevante.


Los diálogos de la escena de agón con la presidenta son brillantes. En especial, me gusta una frase que también actúa como una crítica de temporadas anteriores:

«Sus actos de valentía son irrefutables. Pero también son enormes balanceos de un péndulo. Y en tiempos de reconstrucción, hay una línea muy delgada entre un péndulo y una bola de demolición.»

Hasta la fecha, Star Trek: Discovery nos ha ofrecido muchos momentos de calidad irrefutable. Pero ese valor nunca ha mantenido una estabilidad. Cada semana, el péndulo se encontraba en otro punto y a distinto impulso. ¿De qué sirve que una serie te parezca maravillosa tres veces al año, si el resto de semanas lo mejor que puedes esperar es que no te aburra? Si una persona nos tratase como nos trata el Star Trek de Alex Kurtzman, Burnham no habría llegado a capitana.

¡Pero claro, como es Star Trek...! Como lo vemos gratis, ¿verdad? Le seguimos dando otra oportunidad más.

Por suerte, una serie de TV no es una persona. Otras personas pueden entrar al equipo y hacer un mejor trabajo.

Yo sinceramente pienso que por fin han encontrado un equilibrio relativo. Es obvio que Discovery nunca va a ser The Next Generation; ni tampoco lo pretende. Es otro tono para otro público. Y el mero hecho de que sepan criticar sus propios errores del pasado dice muchas cosas positivas de este nuevo comienzo.


De nuevo, Star Trek te enfrenta a cuestiones vitales.

¿Tú hubieras sacrificado a Tilly y a Adira?

¿Crees que la presidenta mintió al hombre desesperado? Y si mintió, ¿crees que importa en un momento de crisis?

Esas son las cuestiones que me mantienen interesado. Habrá otra gente que se fije en otras cosas, por ejemplo: Owosekun y Detmer... ¿son «lesbis» o no? Pero yo agradezco mucho las cuestiones que ha presentado la presidenta Rillak; es una gran adición al reparto.


Por cierto, cuando la presidenta se autoinvitó a la misión, me recordó a cuando en la 1ª película Trek el almirante Kirk le robaba la silla al capitán Decker. Teniendo en cuenta que la temporada 4 tiene 13 episodios, sería un detalle curioso que cada episodio hiciera referencia a algo de cada respectivo largometraje.

¡Sólo para jugar!, he creado esta quiniela para ver cuántas casillas tachamos la semana que viene. ¿¿¿Qué pasará en el episodio 2??? ¿Tig Notaro hará un chiste de gafas? ¿Alguien levantará una taza usando todos los dedos? ¿Alguien conocerá a su descendiente del futuro? ¿Alguien hablará mientras lo están teleportando? ¿Se celebrará un cumpleaños? ¿Se celebrará un funeral? ¿Alguien comerá una manzana? ¿Un planeta hará algo raro? ¿Alguien... escuchará una conversación? No lo sé, ¡juegen amigos!




DISCO 4x02 - Reseña sin spoilers

 


El episodio 2 es una continuación del tema que la presidenta Rillak esbozó la semana pasada. Hay un límite en las cosas que un capitán puede controlar. Aunque un ser querido pueda morir, hay que saber dejarlo ir, y Michael y Book se enfrentarán a esta cuestión, ya sea desde la teoría o desde la experiencia.


Este episodio me ha parecido interesante como material para conversar después. Se dan varias premisas para empezar un debate: cuando Michael hace un discurso de Braveheart y asegura que la anomalía no volverá a pasar, ¿es una actitud de la nueva Federación o de una Federación anticuada? ¿Acaso seguimos en tiempos de continuar fingiendo que podemos controlar todo?

Y esta nueva anomalía, ¿será un misterio para hilar la temporada, o realmente se van a atrever a hablar del duelo constante que supone vivir en una situación de incertidumbre? ¿Van a cambiar la fórmula de la Caja Misteriosa de Kurtzman... por la Mandorla?

Como digo, me ha parecido interesante. Sin embargo, no me ha parecido emocionante porque a mí las escenas de acción siempre me han dado igual. Por más que me muevas la cámara o me pongas chispitas, yo veo estas cosas por los diálogos.


Hay una trama casi sutil que tiene mucho corazón. Estoy hablando del hecho de que, desde el episodio anterior, Book todavía no ha llorado. ¡Cuando paréis de reír, sigo!

Sé que habrá quien se lo tome a guasa porque, tristemente, la protagonista de Discovery tiene fama de llorona entre los aficionados más cínicos. ¡Yo también opinaba lo mismo desde la temporada 2!

Hasta que me di cuenta de que el concepto de que un oficial puede llorar demasiado se basa en que hasta el siglo XX ninguna posición de responsabilidad y autoridad estaba ocupada por una mujer. Y si todos los capitanes, jefes o directores eran hombres, todos los capitanes, jefes o directores se habían criado con el dogma de que «los hombres no lloran».

¿Cuál es el verdadero problema? Que la temporada 2 estuvo coordinada por mala gente. Showrunners que jugaban a conmocionar al espectador para arrancar una reacción, incluso si ello implicaba destruir la buena onda entre el equipo. Esta gente empleó recursos baratos como sacar primeros planos de Michael desesperada para manipular tu empatía. Desde entonces, mucha gente se creó esta imagen de Michael La Llorona, de la que la 3ª temporada no se pudo zafar tan facilmente porque era la temporada de transición entre el terror y un futuro de esperanza.


Podría enumerar una serie de detalles que me parecieron fallos. Pero sé que el equipo estuvo filmando en pleno 2020, así que sería cruel por mi parte atacarlos para hacerme el gracioso. Sólo quiero criticar la secuencia de prólogo. Esto no forma parte de la labor de un equipo sacrificado que estuvo acudiendo al estudio con mascarilla durante meses. Esto es un señor delante de un ordenador tomando decisiones a última hora.

El prólogo nos muestra a Book revisionando sin parar sus archivos de la anomalía. Si lo prefieres: «reviviendo» su trauma.

Olatunde Osunsanmi recurre a emplear los comandos de visionado como si nosotros fuéramos Book. ¡Y pausa, y avanza, y rebobina! Y de tanto avanzar y rebobinar planos espectaculares, arruina el sentimiento trágico que tenían asociados desde la semana pasada.

¡Prueba a pasar adelante y atrás un vídeo serio! ¡Verás como deja de ser serio!

[Inciso de ejemplo de Algunos hombres buenos]


¿Resultados de la quiniela? ¡Me colé, ni una!

No he encontrado ninguna referencia obvia a La ira de Khan, como había deseado, pero sí un punto en común con la 7ª película de Star Trek, cuando un personaje llora por la muerte de su sobrino. ¿Estará la anomalía relacionada con el Nexus? Si es así, ya tenemos excusa para que vuelva el eco de Kirk.

Pero sigo prefiriendo que vayan por la vía difícil. Sería muy valiente por parte de Kurtzman y compañía que hayan dejado atrás las Cajas Misteriosas y se atrevan a tratar esta anomalía como el escenario invencible que todo oficial tiene que aceptar.




DISCO 4x03 - Reseña sin spoilers

 


 

Discovery 4, episodio 3.

Normalmente no me gustan las macedonias de tramas, pero esta me ha encantado. Book en terapia, Tilly trascendiendo sus propios límites, monjas ninja... Son temas muy actuales. Star Trek siempre estuvo a la vanguardia de los temas de la sociedad, y aunque estos tres años anteriores no les estaba saliendo bien, creo que lo han vuelto a conseguir.

Las tramas de Grey me siguen pareciendo un poco mascadas, demasiado obvias. No obstante, he leído experiencias de espectadores que tenían un hijo trans, y después de ver a Grey han podido comprender cosas que antes no podían. Así que aprecio la función de estas escenas. No toda la audiencia cuenta con la aceptación previa de ciertos valores. Yo no necesito tantas explicaciones, pero tampoco me sobran porque en este mundo con tanto exceso de información, siempre hay gente que la busca en el sitio equivocado. Prefiero que me aburran durante cinco segundos a que me saturen con peleas cada cinco minutos.

La presidenta Rillak parece sospechosa. Todo apunta a que ella provocó la anomalía para unir la Federación en un momento de crisis. Yo preferiría que este año no haya villanos, pero si es Rillak la mala, tampoco me quejaré.


Quiero más episodios así, de personajes comunicándose. Comunicándose de verdad. Y si luego se tienen que ensartar espadas, fenomenal, pero al menos lo han intentado.





DISCOVERY 4x04 - Reseña Rebañada

 


 


Discovery 4, episodio 4.

Nuestra Tilly se despide con una aventura genérica más vieja que «Galileo 7». Es una aventura tan cliché que tiene hasta la escena de arenas movedizas. Pero los últimos diez minutos valen la pena porque hay psicología. A mí me encanta la psicología. ¡Yo vería una serie de puras terapias!


Siento que Discovery está cambiando para satisfacer gustos más especializados. Digamos que ha encontrado su público, y prefiere satisfacer a la gente sensible a tratar de abarcar a un público más general y que no guste a nadie.

Empezaron metiendo una gata: «¡Mira, una gata! ¡Es una reina!» La juventud ya no tiene hijos, tiene gatos.

Luego metieron un shipping: «¡Mira, ¿qué se trae Saru con esta señora elegante?!» Y a partir de ahí, engancharon con la juventud.


El episodio 4 es de los polarizantes: el favorito para muchos y el peor para otros. Si no prestas atención, pareciera que no pasa nada. Que es relleno porque no saben cómo seguir la trama de la anomalía. Incluso puede parecer que no es más que un anuncio de la nueva serie de la academia, como cuando el Emperador se despidió con una aventura en solitario. Reconozco que el episodio anterior me gustó más, pero el 4 no está carente de buenos detalles.

Por ejemplo, las escenas de llorar siempre me habían resultado cargantes y ahora me están funcionando. Me hacen sentir como aquellas escenas finales de las temporadas antiguas de Los Simpson, cuando Lisa se reconciliaba con su padre. Creo que el drama ya no es melodrama. Les sale bien.


Hay tres tramas principales: «Burnham se mete en política», «Sayonara Tilly-sensei», y «Book hace un mandala».

Dejaré a Tilly para el final.


La trama de Michael empieza con uno de sus cuadernos de bitácora. Cuando un episodio de Discovery empieza con una narración de Michael, para mí pierde 3 puntos de entrada. Sonequa Martin-Green hace las bitácoras demasiado sobreactuadas. Los diarios de capitán son registros de misiones, una tarea más documental que otra cosa. Son casi un dictado. Siempre que en estas series vemos a alguien consultando un diario ajeno, lo oímos porque la TV es un medio audiovisual. Pero cabe suponer que cuando los espectadores no estamos mirando, lo más normal y conveniente será leerlos sin más. Y ahí está Sonequa relatando su misión como si estuviera interpretando a Antígona. ¡Menos mal que el doblaje lo arregla!


[Pag. 64 Antígona de Sófocles]

«Sin llantos, sin amigos, sin himeneo soy conducida, infortunada, por este dispuesto camino. Ya no me será posible ver, infeliz, este sagrado ojo del sol; y mi muerte sin lágrimas ningún amigo llora.»


Por suerte, la presidenta de la Federación la manda estar callada; porque tiene que representar a la Flota en una reunión.

Esta reunión es todo un juego de intrigas palaciegas entre tres personajes con muchas facetas: Michael «Miss Flota Estelar» Burnham —humana, vulcana y del pasado—; Laira «Miss Federación» Rillak —humana, cardasiana y bajorana—; y T'Rina de Ni'Var —vulcana, romulana y convidadora de tés.

Burnham tiene sospechas en contra de la presidenta de la Federación, y como Michael Burnham lleva tres años teniendo siempre la razón, nos inclinamos a sospechar igual que ella. Sin embargo, esta temporada está buscando subvertir expectativas. Aquí es donde entra el tema que decía del fanservice. Todos los que aún seguimos Discovery a estas alturas de la serie sentimos aprecio por Saru. El pobre lo ha pasado muy mal, y cuando el año pasado vimos que la presidenta de Ni'Var mostraba interés por él, nos ilusionamos. Saru merece amor en su vida, es una persona noble. ¡Y además, cuando graba los cuadernos de bitácora no sobreactúa! ¿Qué enemigo puede ser más insospechado que el que presentaron antes de iniciar la temporada 4?

Burnham está dirigiendo nuestras sospechas hacia Rillak, pero la que sabe qué ojos están cerrados y cuáles abiertos es T'Rina.

La escena donde T'Rina hace una meditación guiada con Saru se puede ver como un regalo para la gente que shippea a esta parejita, pero también se puede interpretar como una pista.

En el episodio 2, vimos la anomalía de lejos, y parecía un ojo. En la fusión mental con Book, él cerraba los ojos pero la visión empezaba con un único ojo, abierto. Si partimos de la premisa de que T'Rina sólo querrá compartir experiencias contigo o guiarte después de que cierres los ojos, no es del todo ilógico pensar que su mayor enemiga será una presidenta con 3 ojos.

Rillak es descendiente de cardasianos; tiene una mandorla en la frente. Los guionistas no han parado de pintárnosla como sospechosa hasta el punto de que su vestido lleva una serpiente cosida. ¿No sería demasiado obvio que Rillak fuera la antagonista? Si tengo que sospechar de alguien, antes lo haré de T'Rina, la señora que solamente interactúa con quienes mantienen sus ojos cerrados.


Rillak tiene una serpiente en el hombro, sí. Pero el caduceo —el símbolo de la medicina— también tiene una serpiente. Más que una directora de orquesta, Rillak es una doctora que sabe lo mejor para la salud de la Federación. A veces, Burnham quiere tomar cerveza y la doctora dice que ni hablar, y no por ello es enemiga. A veces, un doctor recibe la frustración de sus pacientes y tiene que contar una anécdota que a lo mejor no tiene por qué ser real, y no por ello es un mentiroso.

Digo esto porque en mi canon mental, Culber se inventó por completo lo del funeral de su tío. No es la primera vez que Culber dice palabras en español, y siempre hay alguna que la pronuncia mal. Si su tío se llamara César de verdad, lo pronunciaría César, y no Cesàr, como si fuera francés. Habrá quien lo excuse como un fallo del actor o de la dirección, o de que su tío era hispano y también francés. Yo prefiero pensar que no es un fallo en primer lugar. Es que Book estaba dirigiendo su frustración hacia quien no debía, y el doctor se defendió con el cuento de El Muerto Parado.

Hace tan sólo un año, esta escena dramática me habría aburrido. Este año, ¡de repente veo subtextos! O sea, sigo prefiriendo el Star Trek de los años 90, pero aprecio cómo se están esforzando en estructurar bien los guiones. No hay discusión más dramática que aquella donde dos opuestos tienen parte de razón.

Culber prepara una actividad terapéutica diseñada para sustituir la experiencia sanadora de la arena del mundo que Book perdió; Book extraña la arena de verdad. Comprendemos a Book porque la arena del lecho del río Mameckx'sha y la bendición de los bosques Tulí y las Grandes Tormentas de Naillem'kwai no se pueden comparar a unos click de playmobil. Pero también podemos comprender a Culber, porque en realidad al subconsciente de Book no le importa de dónde sea la arena. Lo que importa es el mandala. Lo que sana es hacer el dibujito.


Finalmente, la despedida de Tilly. En Star Trek: Discovery, si un miembro del equipo se va, hay que dedicarle una aventura. ¿Qué se le va a hacer? Alguien puso esa regla en la biblia de la serie cuando todavía la escribían con los pies, y ahí se ha quedado la costumbre.

La teniente Tilly está también con su terapia, como es su responsabilidad, y llegado un momento, el Dr. Culber le sugiere que tome un leve «detour». La traducción usual de detour es desvío o rodeo, pero la palabra también procede del término naval «derrota». Esto que voy a contar no sale en el examen, pero es interesante.

Con el paso del tiempo, hemos llegado a dar a la palabra «derrota» un significado negativo de fracaso, de que las circunstancias nos vencieron. Pero en el mundo de la marina, la derrota es el recorrido que uno toma cuando la ruta planeada no es realizable.

Marcas una ruta en un mapa. ¡Con tinta! ¡Y escuadra y cartabón, para que quede bonito! Pero de camino hay un monstruo de los abismos y tienes que desviarte. El trazo de detour lo marcas con lápiz, y a primera vista se ve menos y está todo tembloroso, pero esa fue tu ruta de verdad. Eso es tu derrota. El camino que necesitabas de verdad, no el que te habías imaginado sobre un papel. Y es muy valioso que Tilly haya dedicado todo este mes a aceptar su propia derrota, tanto en el mal sentido como en el bueno. Ahora podrá ser la instructora en la nueva serie de la academia, porque en la USS Discovery ya la tenían desaprovechada. ¡Para oficial con neurosis ya tenemos a Adira!


Adira acompaña a Tilly en su aventurilla por la selva bengalí.

Me gusta mucho que Adira no quiere ir, pero Grey le dice: «No, cariño, tú también tienes que hacer amigüitos.» Y aunque Adira ya es alférez, se queda haciendo la función de cadete. Así, no sólo es más útil para la misión, sino que la misión es más útil para elle.

La gente de altas capacidades intelectuales tiene este gravísimo problema de que, como su entorno piensa que son inteligentes para todo, nadie les da apoyos. Lo que implica que gente con menos potencial adquirirá más habilidades que la gente que podía haber llegado más lejos. Llámate superdotado, llámate genio si quieres, pero mientras no cambie la educación, eres una persona de necesidades especiales igual que la gente de capacidades bajas.


No me apena la marcha de Tilly. Lo que me apena es que la devuelvan a su gracia de antaño para que después se vaya.

Tilly había vuelto a ser la Tilly de la 1ª temporada, cuando aún no la habían convertido en una burla andante. De nuevo era un personaje con aspiraciones e inquietudes. La actriz, Mary Wiseman, se lucía de veras. Ella tiene muchas habilidades para mostrar rasgos de ansiedad que en lugar de transmitirte más ansiedad te transmiten ternura. Sabe encontrarle ese equilibrio entre la incomodidad del personaje y el confort del espectador que se identifica. O al menos, lo podía hacer en la temporada 1.

Para mí, durante los últimos dos años, Tilly no ha estado presente. Mary Wiseman ha estado recibiendo guiones que jugaban en su propia contra. No paraban de mostrar a Tilly como causa de risas y burlas a su costa. «¡Mira ese animalito nervioso! ¡Está buscando que le den un mordisco!»

En su 1ª aparición, Tilly se presentó diciendo que tenía necesidades especiales. Era inspiradora de un modo sano y equilibrado. Además, el hecho de que ella aceptase en público que necesita apoyos servía para subrayar el complejo de autosuficiencia de Burnham.

Todo eso se torció en la temporada 2.

En el mundo de la discapacidad, existe el cliché de «la figura de inspiración». O como también es llamado en inglés, el «Inspiration Porn». Para que un personaje —o persona— provoque sentimientos de "inspiración", el público tiene que empezar creyéndose superior; aunque sea sin darse cuenta. Por eso al inicio de la 2ª temporada de Discovery, la integridad de Tilly como personaje fue hundida en el lodo. La convirtieron en una mera víctima de reacciones emocionales. De ese modo, cuando meses después servía como primer oficial, la gente recibiría una moraleja barata de Inspiration Porn: «¡Si la inútil de Tilly pudo, yo también!»

Parecía que ya habíamos pasado el bache. Tilly volvía a ser un personaje con su lugar en el mundo. Mary Wiseman volvía a dejarse fluir. Y resulta que, en el mejor de los casos, le van a dar una serie aparte. Bien por ella, pero esta costumbre de debilitar los troncos centrales para crear esquejes me parece demasiado Marvel.


Con todo, no me apena la marcha de Tilly. Es más bello saber que la gente está donde debe, feliz aunque no la veas, que tenerla pululando por la nave y peleando con monjas ninja sin ganas.

Si tu camino es irreal, la derrota es tu salvación.






DISCO 4x05 - Reseña Rebañada

 


 

Discovery 4, episodio 5. Las reseñas anteriores han sido positivas. Hoy haré más uso del sarcasmo.


—Todos en pie, por favor. Necesito su atención.

—¿Y tú quien eres?

—Capitán Burnham, de la USS Discovery.

[Fanfarria de Supaidaman]


El guion del episodio 5 no es malo, pero parece otra vez de la temporada 3. Michael Burnham se responsabiliza al principio de dirigir una misión de rescate a nivel planetario, y le dicen: «Hay 1.206 personas a rescatar. De esas 1.206 personas, exactamente 1.200 están listas para la evacuación, pero las otras 6 están encerradas en una instalación de seguridad llena de trampas mortales.»

¡No se diga más! ¡Allá va Michael con su novio!

Y tú dirás: entonces, si la encargada de coordinar con las otras naves se larga de parranda, ¿quién dirigirá la operación de salvamento? El comandante Rhys, ¿cómo no? Él se presta voluntario para sustituir a Michael en sus responsabilidades porque resulta que de niño lo rescataron de un huracán. O sea, las ganas de Michael Burnham de ser una irresponsable viajan en el tiempo y provocan un huracán en la infancia de Rhys para crear en él otro complejo de salvador.


Este revoltijo de prioridades fallidas anuló mi interés en las secuencias fuera de la nave. Mi interés se iba y venía en picos exagerados, y a veces me era muy difícil remontar. Sentía que era absurdo que Michael estuviera haciendo en persona lo que estaba haciendo en lugar de asegurarse de cumplir la misión a la que se había responsabilizado ante el almirante. O sea, que era inconcebible que aquello estuviera pasando.

Hay una escena donde el Dr. Culber habla con David Cronenberg de asuntos de psicología y salud mental. ¡Esa escena lo tenía todo para captar mi interés y mi emoción! Pero después de 5 minutos de ver a Michael jugando a un Scape Room con su novio, no estaba de humor para derrotismos. Y como justo después volvimos otra vez con Michael, me llegué a pasar unos 10 minutos seguidos sin tener nada interesante en lo que fijar mi atención.

Me parece ilógico que después del sermón que le echó Rillak por dejar el puente en el inicio de esta temporada, sigan cometiendo los mismos errores que las películas de Picard.

Además, si la anomalía hubiera dado otro salto inesperado y se hubiera comido la colonia una hora antes de lo que calcularon, todos hubieran muerto por culpa de Burnham. Espero que el capítulo 6 consista en 50 minutos de Rillak dándole con una chancla.


La fotografía general de la serie aspira al tratamiento cinematográfico. En el caso del episodio 5, recuerda a las películas de J. J. Abrams. La iluminación trata de ser realista, hasta el punto de que a veces se ve hasta sucio. ¡Yo he visto La nueva generación, sé que las bombillas se pueden disimular!


Lo que más me ha gustado esta semana ha sido el personaje nuevo. Tiene el típico nombre que tardo bastante en aprender, así que para no equivocarme como con Rillak, a este de vez en cuando lo voy a llamar Galileo.

En el avance de la semana pasada, Galileo parecía un tipo despreciable que venía solamente a crear drama. No obstante, no le grita a la cara a Saru como un adolescente inseguro, sino como un adulto íntegro que quiere compartir con sus camaradas un método para entrar en el estado anímico adecuado. Un excelente contrapunto a Stamets.

Yo creo que ahora que se ha ido Tilly, Ruon Tarka va a ser la representación de la población neurodivergente. Lo que más me gusta de Tarka es que han sabido transmitir esa sensación de cuando tienes TDAH o algo parecido y el mundo que te rodea va a una velocidad distinta.

Cuando eres neurodivergente, a veces todo va demasiado rápido y no puedes interactuar con nadie porque no paran de interrumpirte o de saltar a otro tema. Y otras veces, los demás van demasiado lento y tienes que interrumpirlos porque es el único modo de poder expresar tus necesidades. En el mejor de los casos, te interrumpen para preguntar dudas porque quieren comunicarse a tu mismo nivel; pero puede darse el caso de que sea imprescindible un momentum, un impulso o un ritmo que exija pista libre para alcanzar la velocidad que tus capacidades requieren. Necesitas que los demás dejen de obstaculizar la calle y te dejen hacer aquello para lo que mejor sirves. No es una cuestión de agresividad, sino de autoestima. Necesitas compartir con el mundo algo que el mundo todavía no conoce.

Por eso Tarka dice que todos los de Risa eran idiotas. Debió ser un auténtico infierno crecer en el planeta del placer. Llamarlos idiotas no es un acto de soberbia, sino un mecanismo de supervivencia para mantener la cordura hasta poder ser lo que él necesitaba ser.


Me gustaría que Tarka se quedase en la tripulación. Quiero que los demás aprendan a ver que no es un tipo agresivo; es que tiene unas necesidades que los demás no entienden y en lugar de avergonzarse de ello elige respetarse a sí mismo.


Dicho esto, creo que el episodio apunta sospechas en contra de nuestro Galileo. Tiene una marca sospechosa en la nuca. Parece que quieren que revisionemos Conspiracy, el capítulo 25 de la temporada 1 de La nueva generación. Ahí salía una amenaza que dejaba señales en la nuca y que los productores de la época nunca volvieron a mencionar. ¿Será una pista de Conspiracy? ¿Será una pista falsa?

Mi teoría es que Tarka es un agente dormido. Trabaja para el enemigo pero él mismo no lo sabe. Quizá por eso el personaje fue diseñado con una marca en la frente similar a un ojo cerrado.


Y mientras Tarka tiene un ojo cerrado, la computadora de la Discovery se está abriendo a la consciencia. El nombre que eligió para ella misma es Zora, que se pronuncia casi igual que «sora», la palabra japonesa para «cielo» en el sentido físico.

Pero lo interesante es que, como la Flota Estelar no sabe quién ha hecho la anomalía, han llamado temporalmente a los culpables «Especie Desconocida 10-C»; en inglés, Ten-C. Y «Ten-Cee» se pronuncia casi igual que «tenshi», que en japonés significa «ángel» o «mensajero del cielo».

Espero que esta temporada no termine con Burnham preguntando «para qué quiere Dios una nave».







DISCOVERY: 4ª Temporada: episodios 6 y 7




[Rillak] La seguridad de nuestra galaxia compartida es... Paramount.

Madre mía, ya ni disimulan.


Hola, la semana pasada no publiqué mi reseña del episodio 6 porque unos días antes Paramount decidió informar de que el 7 marcaría el final de mid-season. A mí no me molestan los hiatos de mitad de temporada, siempre y cuando hayan sido avisados antes de comenzar la temporada.

Por ejemplo, la temporada 1 de Star Trek: Prodigy ha sido planificada para ser emitida en tres tandas a lo largo de todo un año. Y lo avisaron cuando ya llevaban medio mes. A mí no me afectó porque no la empecé. Pero imagina que la veo, me fascina, y de repente dicen que sólo hay 5 episodios; y que luego vienen 7 de Discovery; y que luego viene otra tanda de un mes de Prodigy; y que luego viene media hora de Picard.

Yo soy el tipo de persona que no tiene inconveniente en esperar para experimentar las cosas bien. Cuando Harry Potter se hizo famoso, me esperé a que saliera el último libro antes de contemplar siquiera ver una película.

Si una cosa es importante, llegará.

O sea, que este hiato repentino me quitó bastante interés. Desde que inició la 4ª temporada de Discovery, he estado viendo todas las decisiones creativas desde un prisma positivo. Pero yo me hice mi calendario de proyecto: 13 películas / 13 episodios. Podía centrar mi interés porque sabía su duración. ¿Ahora resulta que el episodio 8 salta a la semana 13? La culpa es mía por titular el cartel INVIERNO.


En fin, voy a comentar en orden los episodios 6 y 7 sin molestarme en respetar spoilers.


Discovery 4, episodio 6.

¡Emocionante! ¡Todo un regalo de Navidad! Probablemente sea el capítulo más barato de la temporada, porque no deja de ser un «episodio embotellado». ¡Por no tener, no tiene ni estrellas! Sin embargo, el maestro Frakes se ha encargado de que el interés no decaiga.

Cada personaje tiene algo que hacer. Book sufre un mal viaje cuando intenta «comulgar con las setas», y en un principio yo decía: «La nave está en peligro, ¿por qué no dejan a Book en enfermería tranquilo y ya le harán la revisión si se salvan?» Pero gracias a revisar su condición es que consiguen una pista muy grande. Qué bien trabaja esta gente.

Grey también tiene una trama donde juega con Zora para que no se agobie y así se concentre mejor. Son mensajes importantes.


Stormy Weather tiene muchos paralelismos con un episodio doble de la 4ª temporada de Star Trek: Voyager titulado Year Of HellAño infernal—, todo un clásico para los trekkies. Se da la coincidencia de que yo lo había visto apenas unas horas antes que Stormy Weather. Y me pareció bueno. Realmente bueno. Así que cuando vi el episodio de Discovery de esta Nochebuena, también me gustó debido a esas cosas en común.

Pero me gustó... mientras no pensé.


En Year Of Hell, el doctor holográfico es una inteligencia artificial que ha cobrado consciencia y sentimientos. Zora no ha inventado nada nuevo.

Cuando una cubierta va a estallar, la I.A. decide sellarla, y personas mueren. En Discovery se gastan tropecientos dólares en efectos visuales y en Voyager cierran un ventanuco, pero el impacto es el mismo: alguien que se suponía que no era humano aprende una lección muy humana: no puedes salvar a todos. Es una lección clave de esta temporada. La han estado aprendiendo uno a uno. Estoy seguro de que para la vuelta del hiato ya la habrán aprendido todos menos Michael.


Otro paralelismo: la capitán Janeway también tiene su prueba de fuego. Acaba toda achicharrada, la pobre. Mientras tanto, la capitán Burnham no sólo tiene una elipsis justo cuando estábamos a punto de verla churruscada, sino que además le cantan una canción.

¡A las protagonistas de las series no hay que dejarles poder ejecutivo, que luego no quieren salir feas! ¡Si hasta le dejan la nave entera para que se haga sus pases de modelos!

[Corte paródico: Pret-A-Porter]


Siguiendo con Voyager, también encontré similitudes con Coda, el capítulo 15 de la 3ª temporada. En Coda, Janeway entra en un estado alterado de consciencia y se le aparece su padre muerto. Pero no creo que esté relacionado ni que sea una copia. Simplemente los guionistas querían que en Nochebuena Book recibiera la visita de un anciano de barba blanca vestido de rojo.


Sean estas coincidencias un reciclaje o no, reconozco que me gustó la idea de Burnham superando su propio armaguedón, siendo el fénix que renace de sus cenizas. [De hecho, la escena donde pilota la nave mientras todos los demás están «haciendo un Scotty» me recuerda al cómic nº 200 de The Uncanny X-Men. Esperemos que Zora no se nos haga «darks».]

Y la canción de Zora me pareció una vuelta de tuerca de la última secuencia de HAL 9000 en 2001, una odisea del espacio. Donde Kubrick empleó la música como la muerte de un ciclo, Zora va más allá y hace honor al significado de su nombre: «un nuevo día».


En resumen, me encantó Stormy Weather. Fue cautivador, misterioso, espectacular, pero me encantó mientras lo estaba viendo. Luego volví a pensar y dije: «¡Me han hecho un cortapega! ¡Esto es una mezcla de Year Of Hell, La historia interminable y La Saga de Fénix Oscura! ¡Así yo también puedo ser guionista!»

Y por eso Star Trek: Discovery es una serie inspiradora.


El episodio 7 comparte un mal con el episodio 6. Sobre el papel, las tramas tienen fuerza, pero pierden potencia porque han sido supeditadas al plan de emisión.

¿Episodio de Nochebuena? ¡Arbolitos de luces!

¿Episodio de Nochevieja? ¡Si lo sé no me traigo al novio!


De entrada, no pude entrar en el episodio porque a Adira se le está pegando el tonito pasivo-agresivo de Stamets. Me sacó de onda ver tanta irritabilidad desatendida al inicio del capítulo. Voy a dar el beneficio de la duda a los showrunners y pensar que a Blu del Barrio le faltan tablas y está —literalmente— imitando a Stamets. Pero la directora debió corregir su mala actuación. A no ser que Adira sea así a propósito, en cuyo caso, más vale que elle y Stamets se vayan a otra nave.

Me encantó cuando el Dr. Kovich admitió haber contemplado la idea de echar a Stamets. Es como que quieren convertirlo en un personaje cómico pero queda como un rastrero que no piensa antes de actuar. ¿Qué es eso de interrumpir una reunión y poner música para que no te oiga Zora? Si te va a oír, ¿no ves que tiene que estar atenta para saber cuándo apagarla? Nos han dado un mes de buenos trabajos, y para el final de mitad de temporada parece que estén usando Star Trek para ejercicios de práctica de estudiantes.

Así lo voy a tomar: como un ejercicio de práctica, pero para mí.


De todo se puede aprender: vamos a analizar la secuencia de la reunión de la Federación.

En el minuto 5, la capitán Burnham llega con su novio, que le dice que «encontrará un hueco». Booker es representante del primer planeta que destruyó la anomalía, por eso también tiene su lugar en la reunión. Pero atención a la importancia de presentar un espacio bien. Nunca nos habían mostrado la profundidad del pozo; no al menos este año. Burnham es capitán de la Flota Estelar, ciudadana de Ni'Var y delegada de aquel comité elegante del que no volvieron a hablar y que en Espacio Profundo 9 hubiera dado para tres episodios más. Es lógico que Burnham esté en la cornisa superior. Sin embargo, a primera vista, sólo hay una o dos plantas más. Así que cuando Book se puso delante de varios representantes de mundos que llevan décadas en la Federación, yo pensé: «¡Book, haz el favor! ¡Ponte atrás, que estás tapando la vista a gente que trabaja ahí! ¡Los demás vienen de planetas que todavía existen, tú sólo eres el novio de la Michael!»

Y me quedé un minuto sin entender hasta que la cámara nos mostró que el pozo seguía con decenas de plantas y cientos de ventanas.

«¡Ah, vale, que Book no estaba enmedio! Es que los demás lo respetan mucho. Ok, ok. ¡Es un superviviente!»

Parece que estuvieran corrigiendo la serie en post-producción. Me dan mensajes contradictorios y cuando ya me he formado una idea incorrecta, me dan la información que necesitaba al principio.


Hay una disonancia entre lo que dicen las historias y lo que transmite el contexto en que fueron presentadas.

Por ejemplo: Zora descubre donde están los "Tenshi". Le dicen: «Zora, danos las coordenadas». Y ella dice: «No, que vais». Y tienen que hacerle un discurso de motivación con paneos de cámara para que entienda que tiene que permitir a los demás tomar esa decisión. Pues bien, esta temporada ha sido diseñada con un hiato ya en mente. Un hiato que no se nos ha permitido saber hasta que llevábamos 6 semanas otorgándoles nuestra atención.

Discovery dice que no puedes tomar ciertas decisiones por los demás; y Paramount demuestra —negándose a proporcionar un calendario de emisión transparente— que no entiende ese concepto. El fondo es anulado porque queda supeditado a la forma.


Voy a terminar mis reseñas de los largometrajes trekkies según mi calendario, pero no voy a dar a Discovery una atención que ya no merece. Probablemente iré directo a una retrospectiva general de la temporada 4. Mientras tanto, ¡viva Voyager!


[Corte paródico: Pret-A-Porter con el avance de febrero]



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Star Trek Discovery,

retrospectiva de la temporada 4




[Narrador] En la temporada anterior de Star Trek: Discovery...

[Adira] Oiga, Sr. Stamets.

[Stamets] ¿Sí, Adira?

[Adira] Tengo que decirle que mi pronombre es elle.

[Stamets] ¡Ah, perdona, no lo sabía! ¿Desde cuándo?

[Adira] Desde siempre, yo nunca me he sentido mujer.

[Stamets] Perdona, cariño, pero no soy adivino. Estas cosas me las tienes que contar, porque yo nací hace 900 años y en el siglo 23 nos decíamos estas cosas nada más presentarnos.

[Adira] Jejeje, tiene razón.

[Stamets] «¿Jejeje?» Llevas semanas en la nave callade como una perra ¿y ahora me vienes corrigiendo? Hugh, este niñe es une pedorre.


Durante el hiato de Discovery 4, estuve viendo Voyager y Enterprise, dos series trekkies de la época de Rick Berman que nunca había apreciado hasta ahora. Esto significa que cuando Discovery volvió, yo tenía el listón más alto. Donde hace dos meses veía una serenidad que permitía profundizar en las psiques de los personajes, ahora veo una lentitud que se regodea en su propia miseria. Es difícil recuperar el interés en una historia que te exige atención durante meses cuando nada más regresar del hiato lo mejor que tienen es un James Bond descafeinado.

[4x08 - Relleno de casino Dragón chino de James Bond]


También es difícil recuperar el interés cuando cada vez que los actores se esfuerzan, la música se empeña en destacar más que ellos. ¡Parece que me quieran obligar a querer a estos personajes!

[4x10 Adira y Stamets]

El reparto es bueno, pero la dirección artística no confía en ellos. El pobre David Ajala no puede hacer pausas dramáticas porque le cortan el ritmo con reencuadres de zoom digital [10 / 12: 3' y 8']. Por esta temporada han pasado bastantes directores, pero todos sus logros son embarrados por los productores ejecutivos. Por ejemplo, a veces te encuentras con pasillos que se iluminan de una forma absurda, y resulta que ese pasillo será importante en el episodio siguiente, dirigido por Olatunde Osunsanmi, que también produce. En bastantes ocasiones, los personajes hacen unos andares a cámara lenta. Pero por muchos Pret-a-porter que hagan, ninguno tiene un significado en sí mismo. No tienen la identidad propia que sí tenían en Badda-Bing Badda-Bang, el episodio de la última temporada de Espacio Profundo 9.

Sonequa Martin-Green ahora también produce y cada mes que pasa su personaje se parece más a ella misma. O sea que el personaje cerebral que creó Brian Fuller en la línea de Siete de Nueve se ha convertido en una «influencer» del montón. Nos han hecho un Picard.

Sobre Sonequa Martin-Green, no es tan mala actriz como dicen, pero le traiciona el tono general. Los showrunners quieren estar a la moda de los etalonajes oscuros y el drama realista y contenido, y en comparación, Sonequa queda como si fuera William Shatner chica. Puesto que Sonequa se ha parapetado en el puesto de productora y ya no la pueden despedir, la solución estaría en filmar Discovery como en los años 60. Y así, con lo que se ahorrarían en filtros de postproducción para que se vea caro, podrían hacer que todos los guionistas fueran buenos.

[CORTE Capítulo 0: Space Universe (Ep. 5)]


Entre los guionistas tenemos a Kyle Jarrow —responsable de los episodios que más les gustan a todo el mundo, como el 12— y Terri Hughes Burton —responsable de los episodios que más me gustaron a mí, como el 3.


El episodio 3 fue dirigido por mi director favorito de la temporada 4: Christopher J. Byrne. Chris Byrne ha estado en el equipo técnico desde el inicio de Discovery. También tiene experiencia trabajando con creadores como Bryan Fuller o Neil Gaiman. Y además ha compuesto música para televisión, lo que explica ese tempo tan bien medido en todo momento. Este chico tiene oído.

El motivo central del episodio 3 es el dios Jano; una cara que se contrapone a la otra [2:25]; un final que supone un principio.

"The path you are on has come to an end. Choose to live."

«El camino en el que estás ha llegado a su fin. Elige vivir.»

Cada secuencia es una doble reunión. Book convierte una oportunidad de «simplemente ayudar» en la ocasión para revisionar un recuerdo. Y no necesita cambiar sus recuerdos por fantasías, sino —literalmente— mirar a donde no había mirado antes. Es un final de una fase de su duelo porque es un nuevo comienzo en sus sentimientos.

Por su parte, el episodio 12 me parece mucho menos revisionable porque tiraron toda la sutileza por la ventana. Por supuesto, está dirigido por Epilepsia Osunsanmi.


Creo que la temporada 4 tuvo durante su primer tercio un tono muy consistente. Pero este tono no se mantuvo porque después nos tuvieron un mes de hiato y casi otro mes más de tramas de transición que sólo sirven para desembocar en el final. Yo hubiera condensado los episodios 8, 9 y 10 en uno solo.


Al igual que el episodio 11, el episodio 12 tenía una trama muy interesante, pero no quiero volver a verlo porque está dirigido por Osunsanmi. Nuestro amigo Olatunde ya ha aprendido a moderarse con sus antiguos excesos, pero siempre que en esta serie hay algún recurso visual que no me gusta, se usa por su culpa.

Osunsanmi nos trata como a los dinosaurios de Parque Jurásico: «¡Si nos movemos mucho, nos verán!» En mi caso, ¡todo lo contrario! ¡Yo no puedo apreciar bien el plano hasta que se queda quieto! Lo que me lleva a la idea de que Discovery es un Star Trek que no está dirigido a nuestro corazón ni a nuestra mente, sino a nuestro cerebro reptiliano. Mayormente, Star Trek siempre ha sido de las pocas franquicias que ha dedicado esfuerzos a satisfacer los gustos de un público menos conformista. A lo largo de los años, las series trekkies nos han dado tramas que confiaban en nuestro intelecto, nuestra compasión por el género humano, o nuestra fascinación por el misterio. Sin embargo, Discovery suele transmitir una actitud de mera supervivencia animal. Yo siento que, para poder entrar en la onda que te propone la serie, tienes que bajar a su nivel.

Cuando yo era adolescente, Star Trek me ayudaba a mantenerme en pensamientos de realización personal. The Next Generation plasmaba una época en la que todos los lastres de la sociedad eran historia, y por tanto las personas podían dedicar su atención a ideas más elevadas. Los tripulantes de la Enterprise de Picard eran todos más evolucionados que yo, y a mí me gustaban así porque así podía aprender de ellos. Pero las series de Alex Kurtzman —en el mejor de los casos— muestran a personajes igual de evolucionados que cualquier persona promedio de la época actual. Y eso me parece deprimente, porque están dando por sentado que durante los próximos mil años la humanidad no avanzará. Los showrunners de Discovery se cubren de flores diciendo que están dando visibilidad a minorías, pero su visibilidad está planteada desde la otredad y la tokenización. En los años 60 podías hacer como los Power Rangers y poner a un personaje de cada raza, pero a día de hoy se siente como una burla que tengas un cupo de clichés y siempre haya cubriéndolos una lista de actores suplentes. Por ejemplo, Tilly solía ser la aprendiz con ansiedad. Cuando Tilly se fue, parece que le cargaron el rol a Adira, porque Blu del Barrio actúa más exageradamente que cuando empezó.

Se da el caso curioso de que cada mes Adira se encarga de representar a un sector de la población distinto. Cuando en la temporada 3 Blu del Barrio entró al reparto, Adira era Doña Genio Adolescente. Pero Blu del Barrio se sintió tan arropade en el equipo de grabación que profundizó en su propia identidad y se definió abiertamente como no binarie. Entonces, como Adira no se había presentado como no binarie dos meses antes, los guionistas se sacaron de la manga una escena donde Adira le revela a Stamets su grandísimo secreto clandestino: que elle nunca se había sentido mujer. La intención de la serie era mostrar a una figura paterna —Stamets— tratando con amor y aceptación a una persona que había abierto su corazón en un entorno nuevo. Hasta aquí, fenomenal. Adira merece aceptación, y cualquier persona que se le parezca, también. Lo que pasa es que esto no es La Rosa de Guadalupe, esto es Star Trek; la gente vive en una sociedad evolucionada, y en una sociedad evolucionada a nadie le importa tu género. En lugar de una escena melodramática tenían que haber hecho esto:


[Adira] —Oiga, Sr. Stamets.

[Stamets] —¿Sí, Adira?

[Adira] —Tengo que decirle que mi pronombre es elle.

[Stamets] —¡Ah, perdona, no lo sabía! ¿Por qué no nos lo dijiste nada más unirte a la tripulación?

[Adira] —Porque como ustedes vienen de hace mil años, pensaba que eran una panda de intolerantes.

[Stamets] —Jajaja, cariño, somos del siglo 23, no del pleistoceno.

[Adira] —Jajaja, tiene razón.


¡Y ya está! ¡Con naturalidad! Es verdaderamente penoso que Discovery sea la serie que más pretende apostar por la visibilidad de las minorías y la que peor lo haga. ¿Te imaginas que la serie original hubiera escrito guiones iguales?

[Uhura] Oiga, Sr. Sulu.

[Sulu] ¿Sí, Uhura?

[Uhura] Tengo que decirle que yo... soy negra.


Si Discovery quiere ser inclusiva, le conviene hacer como hace Lower Decks. Es penoso, pero de las series actuales Trek, la de comedia es la que respeta mejor a las minorías.

En la 2ª temporada de Lower Decks —episodio 7—, el jefe de ingenieros Billups no está interesado en la actividad sexual. Su madre le presenta a mucha gente dispuesta a llevárselo al catre, pero a él sólo le interesa su trabajo. Cuando Billups se planta y dice que su intención es mantenerse siempre virgen, todo su equipo lo apoya. Habrá quien crea que su convicción es un chiste. Yo elijo verlo como representación de la población asexual.

«¡Billups ACE! ¡Billups ACE!»

Y los discofans me dirán: «¡Te lo estás inventando! ¡Billups no dijo en ningún momento que fuese asexual!» Pero es que no tiene por qué decirlo. No necesita decirlo para que su postura merezca respeto.

Billups ni siquiera necesita ser asexual canónicamente. Lo que importa es que la gente que pertenece al espectro asexual y todavía no lo sabe pueda reconocerse en él y abogar de verdad por sus derechos. Esa es la verdadera representación.

Porque el hecho de presentar de una forma explícita a un personaje de una minoría también conlleva unos riesgos. Por culpa de personajes supuestamente inspiradores como Rain Man yo no pude saber que yo también era autista hasta casi los 30 años. Reconocerse en un personaje que representa explícitamente algo que se supone que tú no eres puede ser una conmoción muy fuerte. Algunas personas pueden caer en la negación y alejarse de su propia aceptación. Con ese error de sacar del armario a Adira de una forma tan poco natural para un futuro idealizado, los guionistas están instrumentalizando a las minorías. Star Trek siempre ha dado por hecho que la diversidad existe. No hay que darle más importancia de la que ya tiene.


He leído que durante este par de años, las escenas de Adira y Grey han sido muy útiles para que ciertas personas no actualizadas pudieran aceptar mejor a sus retoños. Me parece maravilloso, pero esa es su única utilidad: ser la escoba, recoger a los rezagados. Si comparamos Star Trek con las excursiones del colegio, Discovery es como los profesores que se quedan atrás para que ningún niño se pierda. Solamente es un programa enriquecedor para la gente que vive desinformada. No siento que esté dirigido a quienes nos hemos informado lo suficiente sobre las identidades que están saliendo a la luz.

El ejemplo de Adira no es extrapolable a todos los casos de minorías, pero me choca lo mucho que se equivocaron con Adira y lo bien que les salió el tono con Grey. Aunque Grey ha salido poco, sus tramas siempre me han parecido lo más cuidado de cada episodio donde él salía. Parece que el equipo de producción haya dado todo el esfuerzo a sus tramas y que cuando Grey se fue ya estaban cansados.

—Chicos, ¿qué hacemos ahora que se ha ido Grey?

—Buff, no sé... ¿Otro remake de alguna película?

—¡A mí me gusta La llegada!


La resolución del misterio de la anomalía está bien escrita y es entretenida. Yo hubiera revisionado el final una y otra vez. Pero como viene siendo costumbre, le dieron la dirección a Olatunde Osunsanmi y su estilo me marea. En serio, en el mejor de los casos me da risa. La cámara se mueve cuando no hace falta, apliques de luz que llevaban dos años sin funcionar de repente parpadean... Espero que Paramount+ ponga opción de audiodescripciones, porque no puedo estar una hora apartando la vista de la pantalla cada vez que Michelle Paradise quiera ser inclusiva con el Tío de las Fallas.

Y menos cuando ponen de villano al personaje con el que más me identificaba. Tarka fue presentado como una especie de Wesley Crusher que sabe lo que quiere en la vida. El rasgo decisivo que lo convirtió en antagonista es que, al ser consciente de la existencia de realidades paralelas, lo que suceda en la realidad en la que se encuentra al inicio no le parece relevante en la imagen global del multiverso. Y por supuesto, los héroes tienen que oponerse a él porque su plan implica permitir la destrucción de la Tierra. Pero considero que las razones por las que los héroes dicen oponerse son muy estrechas de miras para una serie que se supone que es de ciencia-ficción. Estoy de acuerdo con que la gente del otro universo no son los mismos que Book y Reno perdieron, pero incluso la gente que conoces en tu mismo universo va cambiando a lo largo de la vida. No estoy de acuerdo con los medios de Tarka, pero yo creo que —aunque egoístas— sus motivaciones tienen lógica. En vez de tanto sermón y de decir que los muertos que están vivos en el otro universo no son los mismos, tenían que haber hecho un diálogo así:

[Tarka] Book, Reno, escuchen. En el mundo al que voy también están sus muertos.

[Book] Lo sabemos y no te negamos que tienes toda la razón.

[Tarka] Gracias.

[Book] Pero si seguimos, la Tierra y Ni'Var explotarán y preferimos tratar con nuestro duelo personal y no con la muerte de dos planetas.

[Tarka] Ah, bueno, haber empezado por ahí. ¡Yo pensaba que estábamos de acuerdo, por eso los traje conmigo!

[Book] ¡Sí, qué locura! ¡Esto no fue más que una trágica confusión! Jajaja...

[Tarka] Jajaja...


El final cierra varios círculos.

La presidenta de la Federación comenzó la temporada probando la valía de Michael Burnham para comandar la nueva Voyager. Y al final, Burnham tiene que tomar la decisión de quedarse varados en el límite de la galaxia, lo que la convierte simbólicamente en una sucesora de la capitán Janeway.

Me alegra que volvieran a la Tierra con magia, porque Voyager ya la he visto.


También, al inicio de la temporada, la presidenta Rillak habló de la necesidad de aceptar la pérdida; y al final, el novio de Burnham se muere.

¡No, espera! ¡Que lo resucitan con magia! ¡Cuánta magia, ¿eh?!


Sinceramente creo que los showrunners necesitan que Book siga vivo porque si no, tendrían que esforzarse en escribir solamente personajes formales, profesionales y disciplinados. Entonces han atado bien atados en un ovillo todos los rasgos criticados en Michael Burnham y los han personificado en Book. Book sirve para repetir y facilitar todos los dramas innecesarios de Michael. ¡Podríamos llamarlo Michael 2!

Al principio, me agradaba esta función de Book porque —al igual que pasó con Tilly— yo sentía que servía al crecimiento de Michael. Hay lecciones que sólo podemos comprender cuando las vemos representadas por otras personas. Pero al final, Burnham no aprende nada. ¡Sólo se da un par de sustos! Por eso, en su 4ª temporada, Discovery me sigue pareciendo una serie mediocre. Me gustaron mucho los primeros episodios; me tuvieron un mes entero contentito. Y eso, para una serie como Star Trek Burnham, es un logro enorme. Pero no le voy a dar más puntos que el año pasado.

¡Bueno, sí, porque Saru toma de la mano a T'Rina! ¡Eso en la cultura vulcana es supersexy! ¡Aprobada con un 5 raspao!





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