MUSIC (Sia, 2020) - Tertulia y crítica

Transcripciones incluidas más abajo.
 
 
 

 


 

 

TRANSCRIPCIÓN DE LA TERTULIA


[V] Hola, de nuevo una nueva tertulia sobre una película aquí en Cinemorados. Yo soy Morado Valdeiglesias y estoy con... ¡la Profesora X, una mutante que tiene poderes de que puede ver películas en una pantalla!


[PX]

Hello! (Ríe)


[V] Accedimos a ver la película Music, de Sia. Una película que tiene muchos problemas, que dentro del colectivo autista la tenemos crucificada. Entonces aquí vamos a poner, si podemos, dos perspectivas. Yo quiero representar a la gente que odia la película y tengo entendido que a ti, dentro de lo que cabe, te gustó.


[PX] Sí. Le vi más cosas positivas que negativas.


[V] ¿Te gustó tanto como para recomendarla?


[PX] Sí. Me agradó.


[V] Yo he visto cosas buenas también, regadas aquí y allá, pero no lo suficiente como para poner mi mano en el fuego y decir que sí, que te la recomiendo. Es interesante; sobre todo para hablar de ella. Digamos que es una gran provocadora de debates, eso no se lo podemos quitar.


[PX] Sí, de hecho va a ser muy polémica cuando la vean. Yo antes de verla me hice una idea de cómo iba a ser la película, entonces al momento de verla era totalmente diferente a lo que yo imaginaba. Eso me causó muy buena perspectiva de lo que tenía.


[V] Claro, claro. Yo creo que el mayor problema que tiene esta película es que la gente que ponía la pasta forzó las cosas. Sia se alió con un escritor de cuentos infantiles en general. Digamos, de alguien que sabe escribir. Y en principio, iban a hacer una película completamente dramática. Pero los productores pusieron no sé cuántos millones más para subirse al carro de la moda de la música, y por eso la música está forzada.


[PX] Bueno, la producción a mí me encantó. Le vi muchas cosas muy lindas.


[V] Pues yo la tengo atravesada. Fíjate en qué es lo primero que nos enseñan después de los tres o cuatro créditos. Vemos a Music en ropa interior, vistiéndose. En su momento más íntimo, y que ni siquiera está dentro de la continuidad porque luego se vuelve a despertar. Para mí, eso significó que Sia iba a estar dispuesta a dejar a la chica en bragas delante de todo el mundo con tal de ella quedar bien. Pero sobre todo, lo que ya me hizo no poder recomendar esta peli a nadie es que, según mi punto de vista, cuando alguien tiene una fantasía o un sueño, está soñando despierta, no haría en sus imaginaciones esos gestos involuntarios.


[PX] Bueno, la actuación sí fue muy estereotipada, eso sí es lo negativo. Me causaba ansiedad, desagrado. Yo sé que hay personas que hacen eso pero no tenían por qué. (Ríe)


[V] Es que claro, ese tipo de gestos, como se hacen involuntarios, hay una serie de impulsos musculares que hacen que no se puedan imitar a no ser que sea de burla. Maddie Ziegler, la ahijada de Sia, haciendo esos gestos, ella se pensaba que era súper actriz. Pero en realidad está haciendo los mismos gestos que hacen los chicos y chicas de los institutos para burlarse de la gente que lo hace sin querer. Y me molestó que lo hiciera en los sueños, en los incisos musicales. Porque en las escenas normales, en las escenas dramáticas, salvo un par de veces que se pasa, en general lo hace natural. Pero el hecho de que lo haga en los incisos musicales... ¡Esos primeros gestos que hace cuando empieza la canción! Que está con una cara normal y de repente se le deforma. Es una máscara burlona. Y encima empieza con las luces: ¡bum-bum-bum! Es todo muy agresivo. Es el tipo de película que Music no podría ver.


[PX] Yo he visto videos de Sia y siempre me llamó la atención la niña, Maddie. Yo tomé los gestos de que ella hace baile, que son artes escénicas, y es muy expresiva su cara. Al momento del baile, en todos sus videos, yo siempre me fijé en sus facciones, en sus gestos. Creo que es una manera de expresarse de la actriz, no lo vi tanto como del personaje.


[V] A lo mejor por eso me molestó a mí. Porque en ese momento no era Music, era Maddie. Y además, Maddie ni siquiera es Maddie, es la ahijada de Sia, es como un avatar de Sia. Creo que en esta película Sia está como avatar en Music a través de su ahijada. Y luego la hermana de Music también es Sia. Kate Hudson, trabajo impresionante; es la estrella de la película. Pero en las imágenes promocionales siempre está con esa imagen de santa que salva la vida de la gente inocente.


[PX] (Ríe) Sí, ¿puedes repetir lo que decías de la escena donde sale en calzones la hermana?


[V] Sí. La 1ª escena que sale de Music es un momento de intimidad, el momento de la mañana que no le enseñarías a nadie. Y el hecho de que Sia decida mostrarlo es una declaración de intenciones, porque está dispuesta a dejar en bragas a cualquiera con tal de ella quedar bien.


[PX] ¿Eso es lo que tú viste en esa escena?


[V] Eso es lo que yo vi, pero porque yo ya venía con prejuicios.


[PX] Bueno, yo vi algo totalmente diferente. Para mí, el personaje de la hermana también es autista, la chica. Entonces, andar en calzones para ella es normal. No se fija en cómo está vestida, si se veía bien. Cuando entra Ebo, el chico, ni siquiera tiene pena. Entonces a mí me hizo pensar que ella está dentro del espectro y estaba más preocupada por cómo controlar las crisis de Music. No sé, me gustó mucho esa escena.


[V] Ah, sí. La idea de que la hermana tiene ese paralelismo de estar también en bragas por la casa.


[PX] Ahá, porque yo no sé si tú lo haces pero yo personalmente sí. (Ríe) Entonces yo sí me sentí algo identificada.


[V] Claro, es un buen punto. Lo que pasa es que hasta que no llega la hermana a la casa no puedes comprenderlo. La película se tira sus buenos 15 minutos hasta que comprendes por qué empieza cómo empieza.


[PX] No sé, yo desde que vi la película dije: sí pasa, es algo que ocurre en la vida de un autista. O sea, yo vi la película sin prejuicio, dije: voy a verla y nada más, no me voy a meter en las críticas que tuvo, ni en lo que dicen las organizaciones autistas. Me metí a verla sin prejuicio. Y creo es por eso que la veo como una película, no como la crítica que le hicieron.


[V] Ya. Yo la vi como una pieza llena de errores, pero que igualmente podía disfrutar las partes buenas.


[PX] Pues yo creo ya cuando la vean las personas a lo mejor se va a cambiar un poco su forma de pensar de cómo la juzgaron. A mí sí se me hizo algo duro que juzgaran una película que no han visto, las actuaciones que no vieron, juzgaran a Sía. Se me hizo muy intenso.


[V] Pero ¿a ti te gustaba la música de Sia de antes?


[PX] Yo sí. No soy fan pero sí me gusta. Me gusta el arte que tiene ella, cómo expresa su música, cómo se expresa ella. Pero no soy fan.


[V] Ya, creo que ahí está una de las diferencias. Es que yo nunca he podido seguirla ni nada, porque la vez que vi un videoclip salía Maddie un poco más pequeña, hace unos seis años o así. Estaba vestida como si fuese la replicante que mata con las piernas de "Blade Runner", y a mí me daba miedo.


[PX] (Ríe)


[V] Yo veía a Maddie bailando y no me daba admiración de cómo bailaba ni lo expresiva que era. A mí me daba miedo. «¿Cómo es posible que esa figura...? ¿Esto es un sueño? ¡Que alguien me despierte!»


[PX] (Ríe) ¡Y yo todo lo contrario! Yo desde que empezó Sia me encantó su música. Si veía sus vídeos, decía: «¡Wow, qué artística es!» Empecé a ver a la niña y decía: «¡Wow, baila excelente!» Ya después que vi que iba a sacar una película y bla, bla, bla y se hizo todo el show, dije: «¡Están siendo muy duros! ¡No han visto...!» Quiero intentar ser racional, ver los puntos buenos y los puntos malos.


[V] ¡Vamos a seguir con las cosas buenas! Para mí, las cosas buenas son la abuela, el vendedor del kiosco que le da fotos de perros, y bueno, Ebo, que es la figura-figurón. Y echo en falta una escena más larga en la biblioteca. Por ejemplo, cuando Zu y Ebo acompañan a Music a la biblioteca, Music se queda mirando su libro de los perros, vemos un momento de inspiración, de magia colorista, y la dejan ahí. A la peli ya no le importa en absoluto Music como personaje. ¡Yo quería una canción de perros, por lo menos! En lugar de tantas canciones de «mi hermana es muy insegura, mi vecino lo dejó su mujer», ¡una canción de perros quiero! Es Music quien tiene estos videoclips en su mente, ¿no? Pues que... ¡perros! Todas las canciones tratan sobre el entorno de Music y nunca sobre ella. Music no es más que la mascota.


[PX] El chico que siempre la veía creo que era un actor autista. Cuando empezó la película, antes de que la lanzaran, Sia comentó que había actores autistas, que por qué dicen que por qué no habían metido un actor autista. Y en las escenas de baile creo que sí metieron a varios, se notaba.


[V] Ah. Muy bien.


[PX] (Ríe)


[V] ¡Es que a mí me da igual el neurotipo de los actores si les dan los personajes que sobran! No tiene mérito ser inclusivos solamente con los extras.


[PX] Tú no sabes cuántas personas que actúan están dentro del espectro. No sabes cuántas están diagnosticadas. No sabemos cuántas son y no saben. Se me hizo muy radical eso de que dijeran: «¡Es que no metió una actriz autista!» ¿Cómo saben si Maddie no está dentro del espectro? Se me hace algo muy irrelevante las razones por las que se lanzaron a la película.


[V] Quizá sea el momento de hablar de la escena más polémica. Hay dos escenas donde Music sufre una crisis porque todo se le pone en contra. En esas dos ocasiones se utiliza como remedio la contención física. La sujetan, la inmovilizan contra el suelo... Digamos que la cubren. En el contexto de esas escenas, Ebo es un vecino muy amable. Tiene el consenso de Music, y por eso sus intervenciones no estarían mal. Pero no me gusta el hecho de que se presente ese método como la solución por defecto.


[PX] Ebo comentaba que él tenía un hermano autista también. Creo que quizá por eso él decía que contenerla era la mejor manera de calmarla, pero yo no lo vi como contención, yo lo vi como darle peso para que ella se sintiera protegida, que es una manera a veces de calmar las crisis cuando son muy intensas.


[V] ¡Sí, si lo explica bien en una línea, y yo lo entendí también! Pero para mucha gente quizá esa línea les pueda pasar desapercibida, y que se queden nada más en la idea de la inmovilización. La contención ha provocado la muerte de muchas personas, no puedes promoverla en un musical. A lo mejor un día un profesional de la educación ve a un alumno en crisis y en lugar de permitirle que se desfogue, ¡al suelo con él! Les están dando la oportunidad de literalmente arrestar a alguien que ya está sufriendo de por sí.


[PX] Sí, eso fue lo malo que expresa al espectador: «¡Ah, ¿ves a un niño autista en crisis? ¡Aviéntate!» (Ríe) Yo creo que ahí faltó un poquito más de algunas escenas que fueran un poco más amables con los autistas. La gente es difícil que lo entienda. Si vas a contener no es para aplicar fuerza, es para aplicar protección. Muchas personas no lo van a entender.


[V] Y por eso me parece un poco peligroso enfrentarse a esta película sin haberte informado de sus puntos bajos. Si yo proyectase esta peli en un centro educativo, tendría que dedicarle al menos unos 20 minutos de charla previa para que nadie se lleve malas ideas.


[PX] Sí, de que es polémica, es muy polémica. ¡Pero no deja de ser hermosa! (Ríe) Bueno, hermosa para las personas que estamos familiarizados. Para una persona que no está familiarizada sí va a tener algo de dificultad.


[V] Te voy a decir que yo estuve haciendo el experimento de ver cómo podría yo reeditar la película. Entonces estuve haciendo cortes aquí, cortes allá; las cosas que no me gustaban las quitaba... Y se me quedó la película de una hora y tres cuartos en 45 minutos. ¡Esta película tiene 45 minutos que son muy buenos! La otra hora sobra. (Ríe)


[PX] Sí, de por sí es cortita la película.


[V] ¿Sabes cómo arreglé la parte de cuando está Music en el parque y ahí tiene una crisis y su hermana es quien le hace contención? Dejando que Music se desahogara, y poniendo como conflicto a la gente que estaba mirando. Unos cuantos segundos de simplemente gente mirando. De fondo se oye a Music llorando, y la gente ahí mirando, y dice Ebo: «No pasa nada, gracias.» Y ya está.


[PX] ¿Y ya, sin la escena de la contención?


[V] Exacto. Porque puede dar un malísimo ejemplo a profesionales que tienen su mejor intención, pero a mí me resultaría traumático que una persona desconocida viniera y me pusiese la pierna encima.


[PX] Sí, o simplemente a tu hijo, que alguien se le esté trepando encima tampoco gustaría. (Ríe)


[V] Incluso ni siquiera en crisis. Me acuerdo de una ocasión que yo tuve la ocasión de llorar a placer, sin vergüenza; y vino una persona que la conmoví y me vino a calmar y a abrazarme, y es como: «¡No, bitch! ¡Quítate, quiero llorar!


[PX] (Ríe) «¡Suéltame!» Yo también... ¡No me dejo! Sólo en una ocasión sí me contuvieron y sentí rico. (Ríe) Sentí rico el abracito por atrás, pero creo que la mayoría de las veces tampoco me gustaría que me tocaran. Depende. Depende quién.


[V] ¿Crees que estaría bien si yo saco mi versión reducida? ¿Sería legal?


[PX] Sí... (Ríe)


[V] ¡Ah, vale! ¡Me quedo tranquilo!


[PX] (Ríe) Sí, sácala.


[V] Es que esta película tiene mucho potencial pero está estropeada fundamentalmente por las intromisiones de productores y demás.


[PX] No sé, yo la vi con mi hija porque le llamó la atención qué estaba viendo y le dije: «Si quieres, ven.» Y le gustó mucho, le agradó mucho la película. Falta que la vea toda esta gente que se lanzó y atacó. Y esperar las opiniones de ellos.


[V] Desde luego. Las opiniones sobre esta película serán muchísimo más ricas cuando haya una masa crítica.


[PX] Yo quiero esperar a que la vean todas las organizaciones que dijeron que la quitaran. (Ríe) Quiero ver las opiniones. Quiero saber qué piensan, y qué pretexto van a sacar ahora de por qué estuvo mal la película.


[V] Ey, yo sigo pensando que hay que quitarla. ¡Es que es mala!


[PX] (Ríe) ¡Ay, yo no, no quiero ser tan cruel!


[V] Es que tú imagínate que vas a una panadería artesanal en medio de la montaña, donde hacen unas hogazas del pan más tierno, más rico, con la mejor textura... Y llega alguien y agarra una caca de perro y la mete dentro. ¿Te vas a comer el pan entero o vas a estar mirando con atención la hogaza?


[PX] A mí la que no me gustó nada fue la de "Mi nombre es Khan". ¿Por qué no se lanzaron contra esa película, que sí era un fiasco?


[V] Yo creo que la diferencia es que Sia hizo un desastre en redes sociales tratando de defender su película. Un poco como la gente que quiso defender la serie de Netflix de "Memorias de Idhún". A lo mejor si Sia hubiera sido humilde desde el principio, hubiera tenido dos o tres críticas, como merece la película, y la gente se hubiera movido a otro tema. Pero como Sia siguió con sus cosas de ególatra narcisista, la gente siguió al trapo. Porque ese es el problema que tiene la película. Tuvo muchos problemas en su construcción porque Sia es una narcisista. Y se nota en personajes como el hombre que trabaja con Zu. Se notó también en Sia, que aparece también como: «¡Oigh, yo tengo muy buenas intenciones y soy muy altruíssstaah!»


[PX] Sí, esa escena me cayó muy mal. Si quería aparecer Sia, hubiera aparecido como indigente, algo más creíble, pero sí dije: «Ay, esa escena sí se pasó.» Súper de relleno. Aparecer así de: «¡Yo voy a donar medicamento, bla, bla, bla...!» Me cayó muy mal.


[V] «¡Yo compro muchasss dorogasss, pero es para enviarlas a países pobresss!»


[PX] «¡A Haití, a los niños!» (Ríe)


[V] (Ríe) ¿Ves? ¡Por eso hay que tirarle piedras a la película!


[PX] ¡No a la película, a Sia! ¡A Sia línchenla, pero a la película no! (Ríe)


[V] La película tiene cosas bonitas, pero es una hogaza de pan con una caca de perro metida en algún lado. ¡Cuidado!


[PX] La manchó de caca de perro, pero eso es de ella, y yo creo va a aprender después de todo esto. ¡Espero que aprenda!


[V] Espero.


[PX] Pero por ejemplo las actuaciones fueron buenas. Salvo la de la niña, muy estereotipada.


[V] Ese es otro problema, que Maddie Ziegler se fijó, según dijo ella, en películas tipo "Rain Man"; vídeos de youtube de padres que se pasan de confianza grabando a sus hijos en crisis y luego subiéndolo para que lo vean extraños...


[PX] Sí, fue malas bases que tuvieron. Las escenas de violencia, no entendí el contexto de por qué está dentro de la película.


[V] A lo mejor estaba en el guion pero se redujeron un par de secuencias importantes para que cupieran esas canciones que se añadieron luego.


[PX] Sí, me confundió un poco, dije: «¿Qué tienen que ver esas escenas de violencia con la película?» No le hallé relevancia.


[V] Tenían que haber decidido: o bien la recortan más corta para que sea solamente el drama central o bien que dure un poco más. ¡Déjale dos horas y ya la película queda bien explicada del todo!


[PX] No sé si es por la polémica que hubo que Sia quitó escenas. Entonces no sé si por eso no hay sentido ahí.


[V] Ah, que había cinco cacas en el pan.


[PX] ¡Y dejó dos! (Ríe) Quizá, podría ser eso.


[V] Ahá. Otra razón por la que yo nunca pude llegar a pensar bien de los personajes es porque constantemente me sacaba de onda que Music estuviera constantemente haciendo ese ruido que hacen los bebés. No estoy diciendo que no haya personas que hagan ese ruido a la edad de Music, pero me sacaba de onda que estuviera siempre: (mala imitación de risilla de bebé).


[PX] Sí, yo también decía: «¿Por qué le hace así?»


[V] Es como compararnos con los bebés.


[PX] Yo creo que eso es lo polémico.


[V] A mí me va a seguir disgustando porque cada dos por tres están interrumpiendo la trama con canciones. No me gustan las canciones en medio, y menos cuando no son canciones que esté imaginando Music. Está metiéndolas, embuchándonoslas, Sia.


[PX] Bueno, a mí, de por sí, los musicales no me gustan. No me gustan las películas que tienen escenas musicales. Esta, no sé, me agradó. Yo creo por lo visual; yo soy muy visual y todos los personajes raros o la vestimenta rara me gusta, me agrada. Entonces yo creo sí me seguirá gustando.


[V] ¡Es que han recurrido a malos consejeros!


[PX] ¡Fue lo malo, digo, las bases! Hubiera sido perfecta si se hubieran tomado otras bases más autistas, pero el tomar esa decisión de aconsejarse de otro lado fue lo malo.


[V] Me ha gustado mucho hablar de esta película. Es lo que tiene: el debate que causa.


[PX] La polémica.


[V] Nos despedimos pues. Hasta pronto.


[PX] ¡Chao!




 

 TRANSCRIPCIÓN DE LA CRÍTICA PERSONAL



Hola, hoy es el Día del Orgullo Autista y hay que celebrarlo. Por lo menos yo.

Tenía pensado esta semana sacar una edición de aficionado de MUSIC de Sia. Quitarle todo lo malo, dejarlo en como mucho 40-45 minutos, que es lo que tiene rescatable. Pero esta semana he estado viendo las normas de la Propiedad Intelectual, y resulta que sería legal que yo sacase una versión reducida solamente si la gente se comprase la película. ¡Y yo no voy a pedir a la gente que se compre MUSIC, porque precisamente lo que yo quería era compartir una versión reducida para no tener que comprar la versión mala! ¡Para que Sia no se lleve dinero ni tampoco la gente que estropeó la película!

Como es imposible sacar esta versión reducida sin pedir también que la gente se compre la película, ¡no va a poder ser! Así que voy a contar un poco por encima cómo hice la edición, que ya he borrado. Para asegurarnos de que no ve la luz del sol, de que... «¡Uy, es que se me ha subido sin querer!» No. No ocurrió.

Entonces, para que la película se quede más o menos disfrutable, primero hay que quitar los quejiditos de bebé. Maddie Ziegler se pasa la película, sobre todo las primeras escenas, haciendo:

(Imita risitas de bebé muy mal)

No, no. Los autistas no somos bebés.

En las bandas de sonido separadas, agarras la de los diálogos y se puede quitar.


Otra cosa es las caras exageradas de Maddie Ziegler. Me han contado que en los videoclips que hizo antes de esta película ya los hacía en cierto modo. Pero en el contexto de esta película son inadecuados. Hay que quitar un montón de primeros planos de Maddie Ziegler para que no parezca que esta película es una burla hacia el colectivo autista.

Esto incluye también quitar las canciones. Salvo una canción que se ven decorados de perros, nunca son canciones sobre Music. Siempre son canciones de «mi hermana, ay, qué insegura es; mi vecino no tiene otro sitio donde estar...» La única canción que tiene es la primera, que es una canción de «mi cuerpo me falla pero en los sueños no». Y sin embargo, en los sueños sí. En los sueños su cuerpo también le falla. Cuando hace esos gestos tan exagerados, si dice la canción que en sus sueños y en sus fantasías su cuerpo no le falla... que no le falle.


Así pues, se pueden quitar todas las canciones. La única que he visto que queda bien es cuando están en la piscinita. Esa se puede quedar porque además combina con la escena del boxeo.

Unos alumnos de boxeo están... (golpe, golpe, golpe)

Y combina muy bien con la canción de One Plus One.

No sería raro pensar que lo hicieron a propósito; pero que al final dijeron: «¡No, mejor un videoclip con chorritos de agua y gorritos!»


Otro personaje que sobra es el de Felix Picasso porque yo sinceramente creo que está ahí nada más para que cuando la gente le dijo a Sia:

«Sia, ¿por qué no pones a una actriz autista de protagonista?»

Pues para que Sia pudiera decir:

«¡Tráiganme al actor! ¡Uno de esos, me da igual, uno con autismo! ¡Mira, aquí está! ¡Mira cuánto autismo tiene! ¿Eh?»

Nada más para acallar críticas. Toda la trama de Felix Picasso sobra. No aporta nada a la trama, incluso no hace más que entorpecer el ritmo. Me da completamente igual el neurotipo de los actores si es para personajes que sobran. Incluso es una actitud paternalista, porque pudiendo tener un personaje redondo, ¿le das uno para rellenar los agujeros del guion?


Dejando aparte todo el tema del «restraining», de la contención, de inmovilizar a alguien que está pasándolo mal; dejando eso aparte, que es mucho, hay otra cosa que hay que quitar. Y es que en un par de ocasiones, Zu, la hermana de Music, se refiere a las crisis o los colapsos de Music como «ataques». O sea, da a entender, y en ningún momento se la corrige, que la gente autista tenemos «ataques». Da a entender que esos «ataques» son sin ninguna justificación, que simplemente estás normal y de repente... a montar el caos. Y no, no son ataques, no son de repente. Siempre hay una razón, y de hecho la película muestra esas razones, pero los protagonistas son «torpecines» y no se dan cuenta de las cosas y siguen perpetuando esos mitos.

Como por ejemplo, hay una escena después de la crisis en el parque, muy tranquilitos en el apartamento, y dice Ebo, el vecino:

«Pues te pareces mucho a tu hermana. Las dos tenéis más o menos 9 años mentales.» ¡Ahhh! ¿Cómo te atreves? ¡La edad mental, la edad emocional no existe! ¿Cómo te atreves? ¡Y encima, por boca del personaje más simpático!

Es el paradigma de la patología. Del autismo como patología, no como otro neurotipo, otra «constitución neuronal».


Pero bueno, vamos escena por escena.

La 1ª escena, cuando se la ve en ropa interior a Music, se puede quitar porque nada más sirve como contraste entre el realismo y la fantasía de la canción. Pero si quitamos la canción, las bragas no hacen falta.

Todas las escenas de violencia doméstica también sobran, porque la historia de Felix Picasso puede ser, en apariencia, muy conmovedora, muy... «¡ay, qué bonita es, qué inspiradora!» Pero lo dicho: solamente sirve para acallar críticas, para engañar a la gente; convencerla con la empatía en lugar de con el seso.

Hay otros planos aquí y allá que también sobran. Por ejemplo: cuando la abuela está teniendo un ataque. ¡Que eso sí que es un ataque! Las primeras veces que se la ve que se siente mal se pueden quedar, pero creo que hay que quitar la parte cuando se le empieza a dormir medio cuerpo y se le ve cayendo. O sea, cuando Music entra a su apartamento no tenemos que saber cómo está. Tenemos que temernos lo peor, y que veamos el cuerpo de la abuela al mismo tiempo que Music. Porque si cuando entra Music en el apartamento sabemos que la abuela ya está caída, cuando se abre el plano vamos a estar buscándola, la vamos a ver en el suelo y vamos a ver que Music tarda dos planos en darse cuenta. Y eso puede tomarse como un chiste. Imagínate:

«Entro en casa tan contenta, no me doy cuenta de nada, porque yo nunca me doy cuenta de nada... ¡Ay, la abuela, que está muerta!»

Es un chiste.


Da rabia que esta película tenga tantos fallos, porque Kate Hudson está magnífica. Yo de hecho rebautizaría la película, la llamaría «La hermana de Music». Y así se podría disfrutar, porque desde ese momento sabes que la hermana de Music es la protagonista. ¡Todo cuadra!

Pero claro: Sia... Music...


Hay una subtrama que se centra en las alergias de Music. Resulta que tiene alergia a las abejas y en una escena se pone a meterse debajo de un banco y a agarrar los chicles de debajo del banco y metérselos en la boca, y llega la hermana:

«¡No, no! ¿Qué estás...? ¡Sácatelo de la boca!»

Como si fuese un gato. Es tratar a Music como animal.

Existen personas que hacen esto. Pero existe la responsabilidad de no mostrarlo en películas como si fuese un signo más del autismo. Yo soy autista y no me voy comiendo los chicles de los bancos.

Hay una película de hace unos 20 años que sale Will Ferrell haciendo de elfo, «Elf», donde llega a Nueva York y ve unos chicles y empieza a comérselos. ¡Y le habían dicho que no se los comiera, pero se los come! Es una comedia de forzar un poco los límites.

Aquí, lo han hecho para justificar el hecho de que haya una cosa dulce en su mano y entonces llegue una abeja y se pose en su mano y la pique, y entonces se la llevan...

Pero no es una historia sobre Music. Es, una vez más, sobre las dificultades que tiene en la vida la hermana. La hermana, la cuidadora. La figura de El Cuidador como ¡el gran peso! ¡El gran peso que tienen en la vida los cuidadores, los tutores! Que también es verdad, que tienen muchas dificultades en su vida, pero estás de ese modo llamándonos a todos los autistas un lastre.

No me parece bien.


Así que todo lo de la alergia, las abejas, los chicles... Todo fuera.

Se puede quedar una escena bastante interesante por sí misma, que es Zu, la hermana, buscando su bolso en una papelera. Si pones todo esto de la alergia y del hospital y de las facturas, pierde fuerza. Tiene muchísima más fuerza si se deja ese plano de buscar en la papelera con la policía en el fondo: «Pero ¿qué está haciendo ahí, señora?»

Tiene muchísima más fuerza porque te preguntas:

«¡¿Qué es lo que ha hecho hoy?!» (Ríe)

Pero esta película busca explicar las cosas y ni siquiera las explica del todo, deja todo a medias. Es como una cosa para contentar a todos a medias. No apuesta de verdad por un cosa o por otra. Podría ser una cosa tipo «HIStory», de Michael Jackson, que es nada más videoclips temáticos. ¡Sin trama por enmedio! O también podría ser lo que iban a hacer en un principio: meramente un drama. Hubiera sido fantástica la película de ese modo. Pero no, quisieron jugarle a la diva, y Sia dijo:

«Oh, ¿de diva? ¡Sí, claro que sí! ¡Me voy a poner unas pastas aquí y decir que compro un montón de medicamentos para los pobres! ¡Ha ha ha!»

También creo que se deberían cortar las escenas donde Zu está trabajando con ese hombre de las pelucas. El Tío Pelucas creo que deberíamos dejar «nublado» a qué se dedica en realidad. Incluso podríamos dejarlo más que de proveedor, de cliente. O sea, que sea un hombre que tiene muchas pelucas y le pide a Zu que se las ponga. Si empezamos la escena ya bastante empezada y la dejamos antes de que se sepa qué está haciendo ahí, podríamos llegar a insinuar que es un caso de trabajo tipo «L. A. Confidential».

Menos es más.


Las escenas de la violencia doméstica de los padres de Felix Picasso son otra vez lo mismo: es casi justificar la violencia de algún modo. Porque le han dicho a Picasso:

«¡Tan importante como saber pegar es saber esquivar!»

Y luego le hacen ¡PAS! Y lo matan.

Picasso tiene una historia bonita de por sí, pero sobra en el conjunto. De hecho, están forzando la historia de Music una vez más para poder justificar la presencia de Picasso. Porque ¿cuál es el interés especial de Music?

Los perros. Y al final resulta que Picasso le encargó un perro terapéutico. Pero los perros terapéuticos no se compran al supermercado; no te los traen por la tarde. Los perros terapéuticos son profesionales entrenados. No se les puede entregar como una especie de regalo póstumo para que te acuerdes... «¡Ah, Felix Picasso! ¡Qué historia tan...!»

Están manipulando nuestras emociones para hacernos creer que la película es buena. Pero la película es mala, está fatalmente construída. Music es una mascota más; podrían poner a un perro en su lugar, en lugar de Maddie Ziegler y sería mejor.


Finalmente, MUSIC es una película que tiene partes bonitas aquí y allá, pero no te conviene acercarte a ella. Usa a los personajes autistas como fetiches de inspiración. Cuanto más la analizas, más te das cuenta de lo desastrosa que es. ¡Pero cuenta con un valor sorpresa, y es que sirve como un detector de ignorantes!

Cuando vas a un evento, tiendes a creer que la gente que organiza todo sabe del tema. Pero si en un evento informativo o de concienciación, o en un instituto que te proyectan una película por la tarde, te ponen esta película, ¡ya tienes la seguridad de que los organizadores tienen un concepto del autismo muy superficial! ¡Sabes que en realidad no saben de lo que están hablando! Y eso te permite mientras tanto ponerte a dibujar. ¡Ni siquiera necesitas ir!


Yo ya no voy a tocar más esta película.

¡Feliz Día del Orgullo Autista!


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