Mercury Rising y el autismo
(Aviso de contenido: ABA, capacitismo, contacto visual, insultos.) Pequeña charla sobre la película de 1998 Mercury Rising y cómo trató el autismo hace dos décadas. Con Morado Valdeiglesias y la Profesora X. Próximo vídeo relacionado: Autismo en Baywatch, donde continuaremos comentando el rol del actor Miko Hughes en su aparición en la teleserie de Los vigilantes de la playa.
TRANSCRIPCIÓN
«¿Estamos hablando de él o estamos hablando de ti?»
En 1998, Bruce Willis protagonizó Mercury Rising, un filme de acción donde interpreta a un agente del FBI con un trauma. La premisa de arranque se parece a la de otra película de 1999: El sexto sentido, donde Bruce Willis también ve morir a un joven que estaba a su cargo y luego conoce a un niño con el que debe repetir la misma historia.
El otro protagonista de Mercury Rising es Simon, un niño de 9 años dentro del espectro del autismo. Se pasa las 24 horas mirando a otro lado porque hace 20 años los guionistas no entendían por qué los autistas evitamos el contacto visual.
Además de tener diagnosticado autismo, Simon tiene el síndrome de Savant; o sea, el síndrome del sabio. El peligro de presentar a todos los autistas del cine como Savants o como vegetales, sin término medio, es que nos invisibiliza a todos los casos más discretos del espectro, negándonos de este modo los apoyos necesarios. No tenemos por qué ser unos genios ni tampoco unos casos de manual para recibir validación.
¡Pero la película se esfuerza! Incluye a personajes secundarios que hacen vocecitas, usa nombres que me recuerdan a Twin Peaks... No la considero una película buena, pero tampoco es basura. Así que para aportar una perspectiva más rica sobre Mercury Rising, he contado con la colaboración de mi amiga la Profesora X.
La Profesora X tiene el superpoder mutante de hablar conmigo por internet y que la conversación se quede grabada. Vamos a oír un fragmento de nuestra última charla.
[VALDEIGLESIAS]
Tengo prejuicios contra esta película, porque cuando la vi allá por el 99, me dio una imagen del autismo que me despistó. Hicieron que yo no me pudiera reconocer como tal.
[PROFESORA X]
¿Decías: «el autista actúa de esa manera y yo no soy así»?
[VALDEIGLESIAS]
Sí.
[PROFESORA X]
Mi hijo es igualito a Simon. Pero en mi caso, tampoco me identifiqué con muchas cosas. Por ejemplo, en lo que sí, en las sopas de letras, que siempre me han gustado. Las rutinas muy marcadas de Simon. Yo creo que también me identifiqué con eso, con las rutinas. De que si le movías algo, entraba en crisis. Pero para la época que salió, la veo que estaba un poco más creíble que las demás de ese tiempo.
[V]
Sí, por lo que he podido leer, el actor de Simon, Miko Hugues, visitó una escuela especializada para estudiar los rasgos comunes más visibles del autismo. Era el mejor actor que podía tener Simon.
[PX]
Y aparte, lo hizo muy bien. Digo, hablando de esa época. Si hablamos en esta época, vas a decir: «¡Ay, estaba muy estereotipado el niño!» Para un autismo... No quiero decir más severo, pero para un autismo más marcado, creo que era buena interpretación.
[V]
Ahá. Tengo una serie de problemas con la peli, pero creo que viene de que hay personas dentro del equipo técnico que sabían de lo que estaban hablando y otras que no. Que les daba igual, nada más querían hacer una película palomitera; darle a Bruce Willis una excusa para ser un tipo duro.
[PX]
Y de repente se sensibilizó, se ablandó cuando conoció a Simon, ¿no?
[V]
Eso es. Cuanto más investigo sobre la novela original, más me doy cuenta de ciertas decisiones que se tomaron. Lo peor es que no puedes saber si se hicieron a propósito o es coincidencia.
En el libro original, Simple Simon, el código se llama Código Kiwi. No se llama Mercury. Y te da que pensar. ¿Y si se llama Mercury por ese falso mito de los años 90 de que el mercurio de las vacunas provoca autismo? A lo mejor me equivoco, pero mucha coincidencia me parece que también hagan una escena del niño jugando con un puzzle. ¡Montando un puzzle al revés! ¡Qué flipaos!
[PX]
En esa época era cuando relacionaban al autismo con el rompecabezas, con que eran muy buenos en descifrar códigos, en sopas de letras... De eso sí me acuerdo mucho. Creo que fue cuando empezó lo del rompecabezas, el símbolo.
[V]
Ya. ¿Sabes qué he visto también? Encontré en la IMDB que Miko Hugues justo después de Mercury Rising hizo de otro personaje autista en un capítulo de Baywatch, la serie de Los vigilantes de la playa.
[PX]
Fíjate que yo después de ver esta película también me puse a investigar a Miko. (Ríe) Quería saber cómo pudo interpretar a Simon, porque lo hizo muy bien. Entonces yo quería saber si él estaba dentro del espectro. Pero no, me topé con que es un actor como cualquiera. Un buen actor. Ya no lo volví a ver ni en series ni en películas ni nada.
[V]
¡Era el niño de Pet Sematary! Esta historia de Stephen King que va de un cementerio de animales que entierras cosas y salen vivas. ¡Miko era el niño zombie!
[PX]
Oh, ya... Nunca lo relacioné, la verdad. Voy a tener que volver a verla para ver al Miko.
[V]
Mercury Rising no es mala en sí, funciona bien como película de acción. Pero yo no la recomiendo porque creo que puede confundir a mucha gente.
[PX]
Yo sí la recomendaba cuando pedían recomendaciones de películas de autismo. Recomendaba esta, pero creo que no la relacionan o el nombre no es pegajoso porque no la veían. Y para mí, esta era la mejorcita de las de Rain Man y Khan. Me gusta más esta.
Para mí, el mensaje que me dejó fue de que aunque el niño no hable... Bruce Willis decía que no escuchaba, que no te hacía caso... Al final se da cuenta de que el niño es muy inteligente y muy empático. Y empatiza con él. Ese fue el mensaje que me dejó a mí. No sé tú qué viste.
[V]
Yo hace 20 años vi un mensaje bastante distinto al que veo ahora. Ahora entiendo muchas más cosas de Simon. Pero las entiendo porque las he aprendido por mi cuenta durante los últimos años.
Digamos que esta película es como ir a una clase con un profesor que no se ha preparado bien; que nunca explica lo importante y luego te pone exámenes llenos de preguntas trampa. Si haces homeschooling y estudias por tu cuenta, apruebas sin ningún problema, pero como acudas a clase y hagas caso de lo que enseña el profesor, te va a costar entender los conceptos. La película da una imagen como de que Simon es un misterio con patas.
[PX]
En ese entonces, el autismo, si todavía es un misterio, en ese entonces era más. Por ejemplo, yo todavía la vuelvo a ver. De hecho la vi hace poco otra vez, porque dije: «Quiero ver si cambió algo mi percepción.» Y no, la sigo viendo igual que como la vi al principio. ¡Necesito saber quién fue el director! (Ríe) La 1ª que la vi, dije: «El tipo sabe de lo que está hablando.» Sí la hizo muy bien. Sí tuvo las bases un poco más cercanas que otras películas que he visto.
[V]
Yo creo que el arco de Simon como personaje se reduce a: «¡Venga, campeón, que tienes que hablar!»
[PX]
Sí...
[V]
Y luego, ¡qué rabia! Empiezan las profesoras con lo del contacto ocular, el contacto visual.
[PX]
Ahá, eso fue lo que no me gustó: «Simon, mírame a los ojos.» Y Simon hace la mirada de exorcista, volteando a ver a la maestra... (Ríe) Eso sí me incomodó un poco.
[V]
Además, luego Simon vuelve a casa y también la madre se pone en plan ABA.
[PX]
En esa época creo que no se hablaba de ABA como se habla ahorita. Eso de «mírame a los ojos» sabemos que viene de una metodología ABA. Ya ahorita, en este tiempo, ves la película y ya te parece ridículo que le estén diciendo eso a Simon.
[V]
Y luego, después de nosecuantos días de aventuras; con la muerte asaltando detrás de cada esquina; que Bruce Willis despierta y Simon se ha ido por ahí; que se gira un segundo, ¡un segundo!, y Simon ya se ha alejado 50 metros a las vías del tren.
[PX]
(Ríe) ¡Sí!
[V]
Después de todo eso, Bruce Willis se va a despedir del niño al final y le dice: «¡Ah, no, pero mírame a los ojos, que si no, no vale!»
[PX]
(Ríe) A mí sí me gustó, la verdad. Y aparte, identifiqué a mi hijo, porque es casi igualito a Simon en todo. Por eso me gustó mucho la actuación de este chavo. Es mi hijo en la película. (Ríe) O sea, igualito. Pero sí, eso de «mírame a los ojos, voltea a verme», eso sí fue lo que no me gustó.
[V]
O sea que estamos de acuerdo en que la representación del autismo estaría bien hecha dentro de lo que sabían hace dos décadas, pero que sería una representación superficial; y además lleno de personajes que no saben nada y no paran de confundir a los espectadores que tampoco sepan del asunto previamente.
[PX]
Sí, el personaje de Simon estuvo muy bien estructurado, muy bien estudiado. Sí se la rifó el chavillo. Lo malo fue el trato que le dieron a Simon. Y yo creo que el más amable fue Bruce Willis. Él no lo trató con lástima. ¿No te acuerdas en la escena de la ambulancia? Que está la sirena y él se da cuenta de que le molesta mucho a Simon, y les dice: «Apaguen la sirena porque lo está alterando.» Eso me gustó, la empatía que le dieron al personaje de Bruce.
[V]
Ya, y pide que lo desaten también. Pero cuando lo desatan, Simon se pone a agitarse y entonces Bruce Willis dice: «Bueno, a lo mejor no, átenlo otro rato.»
[PX]
«Átenlo». Sí, porque él pensó que podría tener el control con Simon, pero apenas estaba conociendo la puntita del iceberg de Simon.
[V]
Otro personaje que se entiende muy bien con el chico: la esposa del amigo de Bruce Willis. Paran un momento por la casa y Simon se pone a jugar con un coche de juguete. Y viene esta mujer y le dice que si quiere un sandwich. Y como Simon no responde, le dice: «Vale, nosotros nos vamos a ir a la cocina a preparar bocadillos. Cuando tú quieras venir, tú ven.»
[PX]
Y va.
[V]
¡Y así es como funciona!
[PX]
Sí, en eso también me identifiqué mucho con mi hijo, porque yo así le decía. No me hacía caso, entonces yo le decía: «Bueno, a la hora que tú quieras hacerlo, vas, ahí va a estar.» Y él iba. Entonces, yo empaticé mucho con la película, sinceramente.
[V]
Para terminar, yo creo que los problemas de este tipo de películas no suelen venir de que digan mentiras per se, sino de que está mezclada información fiable con los prejuicios de los personajes. A mí no me importa que el malo de la película llame a Simon retrasado. Para eso es el malo, puede soltar todas las barbaridades que quiera. Pero me duele cuando también le llaman retrasado los vecinos y no se aclara la confusión en la misma escena.
En conclusión: a veces echo de menos los años 90. Pero veo cosas como Mercury Rising y se me pasa.
Comentarios
Publicar un comentario